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Quienes somos

Los Oblatos Benedictinos


Oblatos de San Benito Colombia 🇨🇴

ORA - LEGE - LABORA

ORA: Oración diaria (liturgia de las horas monástica).
LEGE: Lectio Divina, lectura orante de la Palabra de Dios.
LABORA: Santificar la vida a través del trabajo diario que nos sustenta.


Procedente del latín, la palabra oblato significa OFRECIDO. Presente desde el siglo VI en la Regla de san Benito, padre del monacato occidental, este concepto ha evolucionado; si bien en sus inicios se aplicaba a los niños entregados al monasterio, actualmente describe al laico adulto que decide vivir según el espíritu benedictino en vinculación con un monasterio. Es una entrega personal que se encarna en la oración, la meditación de la Palabra, la formación constante, los retiros y el servicio.


Origen

Los Oblatos Benedictinos somos laicos que, viviendo en medio del mundo secular, orientamos nuestra vida según la enseñanza de la Regla de San Benito y nos vinculamos filialmente a una abadía.

La palabra oblato procede del latín y significa ofrecido, término que ha expresado distintas realidades a lo largo del tiempo. En el siglo VI, el capítulo 59 de la Regla ya regulaba la oblatura infantil, costumbre mediante la cual los padres encomendaban a un hijo al monasterio para su formación y vida religiosa. Más adelante, en el siglo XII, la rama camaldulense documentó por primera vez la figura de los oblatos adultos: personas que residían en los monasterios y colaboraban con ellos sin llegar a emitir votos monásticos.

Tras el paréntesis provocado por la revolución francesa en 1790, la oblatura renació en 1869 en la Abadía de Solesmes, bajo el liderazgo del abad Dom Guéranger. Desde esa restauración, la vocación del oblato se consolidó como el compromiso del laico en el mundo.

Actualmente somos unos 27.000 oblatos benedictinos en el planeta. Aunque Europa lidera en número con más de 9.400 miembros, destacando Italia, Alemania y Francia, la espiritualidad benedictina laica continúa expandiéndose con vigor por África, Asia y América.

¿Quién puede ser oblato?

La oblación benedictina es una vocación abierta a todo cristiano católico bautizado ya sea laico, casado, soltero o sacerdote que mantenga una vida eclesial activa y coherente. Nace del deseo de vivir la fe cristiana católica con mayor profundidad, inspirándose en la Regla de San Benito y en comunión filial con un monasterio específico, rasgo que le otorga su identidad propia frente a otras familias espirituales.

La formación del oblato se cimenta en la Regla de San Benito. Una vez acogidos por el abad y el encargado de la oblatura, los candidatos recorren un período de aprendizaje y discernimiento sobre los 73 capítulos de este texto secular.

El ingreso formal se celebra durante la Eucaristía en presencia del monasterio. En este rito significativo, el aspirante recita el canto del Suscipe: «Acógeme, Señor, según tu palabra...», sellando su compromiso de vivir la espiritualidad benedictina bajo el pilar de no preferir nada al amor de Cristo.




“Antes que nada, cuando queráis realizar algo bueno, pedid a Dios con oración muy insistente que sea plenamente realizado por Él”

San Benito Abad
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