Sábado
Tened cuidado, hermanos, no sea que alguno tenga un corazón tan malo que se aparte del Dios viviente por su incredulidad (Hb 3,12).
Tened cuidado, hermanos, no sea que alguno tenga un corazón tan malo que se aparte del Dios viviente por su incredulidad (Hb 3,12).